El cantautor español se recupera con éxito de la intervención de urgencia (no le dió tiempo a anunciarlo en esta ocasión) en la que le extirparon un nódulo. Según los médicos, permanecerá hospitalizado una semana en el Hospital Quirón de Barcelona. En 2004, había sido operado de un cáncer de vejiga.
El cantautor español Joan Manuel Serrat fue operado hoy "con éxito" de un tumor de pulmón en el Hospital Quirón de Barcelona, donde permanecerá una semana internado, según informaron fuentes médicas.
Por la intervención, encabezada por el cirujano torácico Laureano Molins, el artista pospondrá unas semanas la gira de presentación de su último trabajo, "Hijo de la luz y de la sombra", en el que le canta de nuevo a Miguel Hernández.
Según informaron fuentes hospitalarias a la agencia Europa Press, Serrat se recupera "con éxito" tras la extirpación de un "pequeño nódulo pulmonar" diagnosticado en un reciente control rutinario. Y aclararon que la operación no tiene ninguna relación con el tumor de vejiga que sufrió en 2004.
A su vez, subrayaron que fue "expreso deseo" del cantante someterse a la operación "de forma inmediata", para demorar lo menos posible la presentación de la gira, prevista en un inicio para el 27 de marzo en Elche, Alicante, en el marco del centenario de Hernández.
En total, la gira consta de cerca de 35 conciertos en distintos lugares de España hasta el próximo 30 de octubre.
Tal día como hoy, del año pasado, www.culturaencadena.com fue inaugurada, sin tener la menor idea de la repercusión que este invento tendría. Hoy seguimos siendo los mismos en cuanto a filosofía, pero no en cuanto a número de autores ni de lectores, algo que queremos preservar para siempre.
Queremos dar las gracias a todos los que han confiado en nosotros, y dejar claro que, a pesar de estar ya entre los weblogs más leídos del país y del mundo, vamos a seguir con la misma actitud. No hace falta decir mucho más, lo que importa es seguir trabajando y encadenando para el disfrute de todos, tanto de los creadores como de los que nos seguíis, hay mucho trabajo por hacer. A modo de excepción, recuperamos el artículo que abría esta cadena cultural, conjuntamente con una réplica que hace meses a llegado de parte de una de nuestras autoras, y que hemos decidido publicar hoy.
Bienvenidos siempre a www.culturaencadena.com.
Primer artículo de la cadena cultural: "Nos pasamos la vida diciendo adiós", firmado por Trajano.
N
os pasamos la vida diciendo adiós. Para empezar, llega un día en que hay que decir adiós a la supuesta inconsciencia de la infancia, y digo supuesta porque ahora sabemos que nuestros 5 primeros años de vida determinarán nuestros vacíos, debilidades y aptitudes el resto de nuestras vidas. Somos adultos, lo cual significa despedirse de esa inocencia ininterrumpida, ya que el mundo actual así lo demanda al no tener plazas para inocentes.
A partir de ahí, la vida se convierte en un conjunto de despedidas en cadena: adiós a la escuela donde tan poco aprendimos de la vida, adiós a la universidad que nos hizo descarrilar de nuestra verdadera vocación, adiós a los padres cuando nos marchamos a saber quiénes somos para acabar descubriendo quienes creemos que somos, adiós a nuestra família para conseguir la tan ansiada independencia, adiós a la independencia cuando no sabemos qué hacer con ella, adiós a los estudios obligados para pasar a los trabajos forzados, adiós al primer trabajo (antes era con la engañosa intención o ambición de mejorar, ahora porque si pueden te echan a la calle), adiós a nuestro primer amor (casi siempre fallido pero casi siempre traumáticamente inolvidable), adiós a tu propio territorio (léase inmigrantes), adiós al estar solos (no todos lo consiguen), adiós a la soltería (cualquier especímen neandertalítico puede lograrlo), adiós al matrimonio tantas veces como te cases (nueva regla de tres de la era post-moderna), adiós a tus propios sueños y adiós a tus propios principios (la sociedad obliga y la vida te va liando).
Decimos adiós a un espacio propio cuando nos vamos de mudanza, adiós cuando viajamos a conocer otras culturas tan pobres o más que la nuestra, adiós a tu propia vida, espacio, tiempo e independencia (hipotecas en forma de casa o de niños), adiós al mundo laboral ( hay que jubilarse), adiós a todas aquellas personas que se van de nuestra vida, sea por motivos de salud, de traición o de incompetencia, adiós a la buena salud en un momento sorpresa, y no nos olvidemos del adiós final, aquel que tanto nos cuesta, aquel en que tenemos que decir adiós a una vida que nos ha enseñado a decir adiós, aunque no por ello lo hayamos aprendido a hacer.
Y quizás no es fácil decir adiós en según qué ocasiones, pero hay que hacerlo cuando así lo sientes, cuando te toca o cuando es necesario. Hay que podar, despedirse de todo aquello que ya no hace balance positivo en tu vida, a aquello que ya no funciona o no cuadra, sea por lo que sea, aunque sea por un sinsentido, al igual que hay que saber decir que no, aprender a dudar menos cada vez que tomamos decisiones, y reinventarse.
Dejas una parte segura de tu vida para entrar en la incertidumbre, y eso es lo que a muchos les frena en el momento que hay que decir adiós. Pero vivimos muchas vidas dentro de una sola, y hay que empezar a aceptarlo. No somos lo que fuimos ni lo que seremos. Hay que tomárselo todo como algo transitorio, porque mañana puede haberse modificado o incluso desaparecido. Por otra parte, también es bueno no verle la fecha de caducidad y autoengañarnos con el "siempre", pero aunque sea muy en el fondo hay que pensar que todo puede terminar, y aunque igualmente nos va a coger en un "de repente", ya tendremos el adiós medio razonado.
Dar la bienvenida a nuestra cadena cultural significa decir adiós a anteriores proyectos compartidos. Y es con este espíritu que queremos empezar a encadenarnos. Algunos creyentes dirían que ha sido la voluntad de Dios, y otros más esotéricos que todo fue por cuestiones de la providencia. Pero ya hace mucho tiempo que nos despedimos de falsas creencias y somos muy conscientes de que la mayoría de inventos han sido hechos por el ser humano, tecnología y vagancia incluídas. Con estas bases tan claras, y con un adiós como bajada de bandera, empezamos nuestra conducción con rumbo definido hacia la próxima despedida. Adiós.
Jerónimo Fernández Duarte, de profesión médico, acaba de publicar su segundo libro individual de poesía con la editorial "Poesía eres tú". Anteriormente ha participado en libros colectivos y sus poemas han aparecido en varias revistas de literatura.
P.- "La melancolía de las grúas" es un título muy nostálgico y el poema que da título al poemario habla con mucha certeza de esa nostalgia de actividad, quizás un poema publicado en un momento idóneo debido a la crisis económica, donde mucha gente que se encuentre en paro se puede ver reflejada su situación en ese poema. Me imagino que no fue esa la intención del poema. Nos puedes hablar como surgió este poema.
R.- Desde la ventana de la consulta se ven dos letreros de “se vende”. Llevan ahí dos años. En la calle de al lado se construía un edificio que estuvo un tiempo parado. La verdad es que las grúas parecen dinosaurios, manadas de dinosaurios pastando al atardecer. De ahí viene el poema. Una amiga me dice que soy bueno cuando me pongo elegíaco. Qué buena es ( risas)
P.- Cataluña es una tierra rica en poetas, en tus poemas se nota la presencia del mediterráneo, las playas, el mar. Es inevitable quizás esa referencia cuando se vive en un pueblo bañado por el mar. ¿Es tu poesía una herencia de esa tradición de poetas que han tenido el mar por compañero en sus escritos?
R.- No tanto por tradición poética como por experiencia vital. La playa es para mí el espacio erótico que para otros es el cine. Ahora caigo que nunca me la imagino vacía. Además, no le hago poemas a las gaviotas – las odio- ( risas) sino a chicas con bikini o sin él… En fin, creo que viviendo aquí es casi inevitable.
P.- Podríamos definir tu poesía como una poesía realista pero no está ausente en ningún momento de metáforas, una poesía que se entiende y en la que el lector se puede ver reflejado. Muchas voces hoy empiezan a decantarse por una poesía que se pueda entender. ¿Estás de acuerdo con esta afirmación que Joan Margarit recomendó recientemente en sus nuevas cartas a un joven poeta?
R.-No he leído aún las nuevas cartas a un joven poeta. Mmmmm. Es complicado ¿ Qué quiere decir “entender”? ¿ Quién lo tiene que entender? Yo no pienso en nadie cuando escribo los poemas. Tampoco los escribo a propósito para que no se entiendan. Creo que el poema debe ser personal y transferible y también que un poema no es un menú o un billete de metro, así que la gente debe esforzarse para entenderlo. Joder, si se esfuerzan en entender el recibo de la luz ( risas)
P.- No te voy a preguntar por la Gripe A, pero quizás la poesía funcione un poco igual que la dichosa gripe, se contagia en un público minoritario paciente quizás de una pandemia que se podemos llamar poesía. ¿Crees que podremos considerar alguna vez a la poesía una pandemia o tendremos que seguir siempre siendo una minoría maravillada por este noble arte?
R.- No creo que las condiciones de contagio sean las adecuadas: nadie les lee poesía a los niños, la poesía no está presente en la vida cotidiana más allá de “la semana de la poesía”, “el día del poeta” o una chorrada similar. Parece algo como de astronautas o trapecistas, algo muy alejado de la vida diaria. Creo que el problema estriba en que la poesía demanda esfuerzo y da poca satisfacción inmediata. Para ver la tele sólo tienes que sentarte en el sofá, y la poesía no es eso.