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Viernes, 27 Septiembre 2019 09:21

CEC entrevista en exclusiva a Lucas Masciano, con motivo de la presentación en directo de '12 lunas'

Escrito por  Publicado en Entrevistas CEC Música

"Las canciones autobiográficas son las que más transmiten porque hay un sentimiento REAL".


Lucas Masciano presenta en breve su nuevo trabajo “12 Lunas”. Una mezcla de temas nuevos, con versiones de clásicos suyos. Es una buena ocasión para charlar con él, sobre “12 Lunas”, sobre su carrera y sobre el futuro que espera a los cantautores.

CEC: Presentas en breve en directo “12 Lunas”. No se puede considerar un larga duración, porque son 6 temas. De los cuales 3 son versiones de clásicos tuyos y 3 que son temas inéditos.  ¿Qué es lo que te ha motivado en este momento de tu carrera, a sacar esta mezcla entre versiones y temas nuevos?

LM: Bueno, básicamente no pensé en las canciones. Pensé en hacer un disco con colaboraciones. Cuando fui cerrando las colaboraciones con los cantantes, donde ya tenía la voz buscaba la canción. Entonces ni siquiera estuve pensando que tendrían que ser 3 canciones inéditas y 3 de las antiguas. Pensé “¿cómo quedaría esta voz, ¿en qué canción quedaría mejor?. Y así fue como elegí el repertorio

CEC:  ¿Ha sido complicado elegir los temas a versionar? ¿Cómo lo haces para descartar por ejemplo clásicos como “Al diablo con todo"?

LM: Bueno, todos tienen una temática un poquito más actual. Más de la forma de ver que tengo ahora. “Al diablo con todo” cuando la escribí tenía 21 años ¿sabes?. Y fui buscando también un poquito la temática de las letras. Que tengan un poco que ver con esta etapa actual.  “Siempre y cuando sobre todo” es una canción muy agradecida que yo sabía que iba a entrar seguro. Incluso a Rozalén le mandé al principio 3 canciones y esta la elegimos juntos. Fue surgiendo muy naturalmente, la verdad es que estoy muy contento con el resultado.

CEC: “Al diablo con todo” la compusiste con 21 años. ¿Qué ha cambiado del Lucas Masciano que empezó hace tantos años, el que aterrizó un día en Barcelona, al actual? 

LM: Musicalmente creo que hay dos cosas. Uno es la parte compositiva, que cuando uno tiene 20 años y la experiencia de haber vivido en aquel momento el salir de mi país y quedarme en un sitio nuevo a vivir sin medios. Era como muy romántico y estaba todo muy a flor de piel, el tema de la composición y todo lo que estaba sucediendo se notaba mucho. Para escribir hay que vivir muchas cosas. Después a nivel artístico,  me siento mucho más artista hoy en día. Ejecutando, tocando, cantando en directo… Las canciones de aquella época, tienen una magia especial, que la pude revivir también sobretodo en el disco “De Paris a Transilvania”, que fue también un disco viajero. Como que a nivel compositivo uno tiene que ir viviendo cosas. Los 20 años eran una época muy rica, para el tema compositivo más que nada. 

CEC:  ¿Compartes la teoría de que las mejores canciones de desamor son las que tienen algo de biografía, de cosecha propia? ¿Qué es quizás el tipo de canción, donde más rendimiento se le pueden sacar a las vivencias personales, tanto con 21 como con 30 largos?

LM: El sentimiento se transmite cuando el hecho es real o ha movido algo en quien la escribe. Cuando el que escribe siente, la gente luego cuando escucha siente. Es muy difícil que se transmitan cosas emotivas en las personas, si el que ejecuto/compuso no siente. Por general las autobiografías o biografías, surgen de un sentimiento y eso queda ahí. Por eso las canciones autobiográficas son las que más transmiten porque hay un sentimiento real.

CEC: ¿Que hace unos años publicaras el libro “Mi viejo libre de viaje”, fue una manera de sacar fuera una creatividad que no tenía suficiente con las canciones para expresarla? 

LM : A nivel creativo, esa época fue un momento muy rico, porque estaba fusionando los viajes con la música. Años muy nómadas sin casa fija. En realidad vivir de esta manera, fue una decisión propia, me había quedado también un poco estancado a nivel compositivo. Y empecé a viajar mucho, deje mi casa, anduve viajando durante un montón de tiempo, venía a Barcelona, me iba, volvia. Pero estaba siempre con vida viajera y muy liviana. Y eso es lo que me hacía escribir y bueno de ahí salió el documental, el libro y todo. Iba escribiendo en un cuaderno, por los diferentes paises en los que cantaba. En el tema de andar, el movimiento, uno se siente muy libre y la inspiración está mucho más al servicio.

CEC: Hablas de inspiración, hablamos de creatividad. Para alguien con una carrera ya tan amplia musicalmente hablando,  ¿hay un cierto miedo, en que una parte de tu público, al ver que retomas temas viejos, aunque sea versionándolos, note o piense que hay una falta de creatividad? ¿Te asusta en algún momento con el paso de los años, acabar como el típico cantante/grupo que de 8 discos, 2 son recopilatorios, uno es un concierto y otro de versiones?

LM: No, no, eso es así. Si  analizas las carreras de todos los artistas, hay discos buenos también en la etapa final. Pero hay una época muy prolífica donde uno lo da todo.  Y el repertorio que uno logra tener es su tesoro y se ha logrado con los años. Puedes escuchar a Tom Petty, Bob Dylan, Jorge Drexler o quien sea. Sus últimos discos están bien, pero están esos discos, donde el artista se gestó, se creó y ese es un repertorio para siempre. De esas canciones hay que estar muy agradecidos. Son las que la gente quiere escuchar cuando va a un concierto . Yo no tengo reparo en retomar esas canciones y reversionarlas. Y estoy al servicio de la espera de que surjan nuevas canciones bonitas. Pero en el momento que no surgen, hay que seguir haciendo cosas y seguir dándole forma a lo que ha creado, que también es de uno.

CEC: Entiendo que tu etapa más alta, más creativa, tus mejores años por decirlo de alguna manera, están ahí, ya han salido. Cuando hace 14 años sacas un pelotazo, como “Al diablo con todo” y ves que la gente a fecha de hoy, entrando en Spotify la primera canción es esa y le sigue sonando… Por una parte es un halago, por lo que has conseguido, por tu etapa creativa, pero al mismo tiempo ¿es una especie de presión, por intentar volver a conseguir un pelotazo similar?

LM: Eso siempre esta.  Siempre luchamos con eso, estas a la espera de que surja. Yo creo que no hay que buscar las canciones, hay que buscar los momentos que  hagan que esas canciones aparezcan. Porque las canciones no las puedes buscar con la cabeza. Hay que tratar de mantenerse con ganas de vivir, contento, joven, con el niño despierto, para que surjan canciones. Tampoco hay que entrar en pánico si hay épocas que no salen. De hecho, el último tiempo he estado componiendo canciones que me gustan mucho. Y está cambiando el público. Esta viniendo un público que de repente escucha “Al diablo con todo” y dicen “Ah si, pero  Al diablo con todo no me gusta, a mi me gusta eso ultimo”. Hay una evolución y maduración artística y personal, que está muy ligada en estas carreras compositivas a la cuestión personal. A la etapa que va viviendo la persona que está escribiendo.

CEC: El 8 de octubre presentas en la Sala Galileo de Madrid “12 Lunas”.  Unos días más tarde, el 11, en la Casa Gracia de Barcelona. Son escenarios, que veo que permiten una mayor cercanía con el público, son salas pequeñas. ¿Esa cercanía es algo buscado? 

LM: Funciono muy bien en la distancia corta. Son conciertos muy agradecidos. Me siento a gusto, me siento cómodo, pudiendo contar las historias. Como uno ha viajado tanto también, me he acostumbrado a tocar en muchos sitios, países. Eres nuevo y esa cercanía , se retroalimenta mucho, me sienta bien. Me gusta también tocar con banda en lugares grandes. Pero en conciertos cercanos, yo me quedo muy satisfecho y la gente también.

CEC: Has colaborado en tu carrera con inmensidad de músicos. Sin querer ponerte en un compromiso ¿hay alguna colaboración en todos estos años que puedas considerar una especie de sueño cumplido?

LM: Si hay alguno que he tenido ahí, no lo he conseguido. Me hubiera gustado colaborar con Jorge Drexler o Joaquin Sabina y no lo he conseguido. He grabado con musicachos y gente divina, he tenido la suerte de compartir música. Para mi, viniendo de fuera es un regalo que me hayan abierto tantas puertas y me hayan tratado tan bien siempre.

CEC: En “12 lunas” entre otras colaboraciones, tienes a Marwan, tienes a Alex Ubago.  ¿Tú crees que corren buenos tiempos para los cantautores? ¿O crees que el esplendor o la época dorada, simplemente viendo las ventas o las reproducciones en plataformas como Spotify ha dejado paso a una música que tiene a nivel de letras mucho menos cosas que contar?

LM: Se está viviendo una época muy diferente. Las cosas han cambiado mucho. Pero en esta época también le está yendo muy bien a Marwan, Andrés Suarez, a gente que escribe bonito. A Jorge Drexler le va muy bien. Lo que pasa es que a nivel top, lo que está sonando ya sabemos lo que hay. Pero siempre hay un espacio para este tipo de artistas. Siempre hay y siempre lo habrá. Hay que adaptarse, esta época es así y ha cambiado todo muchísimo, la forma de vender la música, la forma de llegar al público, casi que no entendemos lo que está pasando.  Pero hay un alto porcentaje de público disponible para la música de cantautor. Y nunca va a morir eso. Son épocas, épocas que más o que menos, pero uno siempre tiene que estar ahí, haciendo lo que vino a hacer.

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