Viernes, 22 Febrero 2013 19:34

The Stranglers

Escrito por  Publicado en Mestizaje Musical
Cover of "Suite Xvi"

Cover of Suite Xvi

Es bien conocido que la explosión punk de finales de los setenta fue el último cenit en cuanto a creatividad musical se refiere. Ninguna de las escenas surgidas en décadas posteriores pudo igualarse en cuanto a variedad y riqueza de las propuestas.
 
Entre aquella amalgama sonora Stranglers, conocidos previamente como The Guildford Stranglers (Los Estranguladores de Guildford), destacaron por su personalidad y superioridad técnica. Al contrario que en otras bandas, en las que encontramos al miembro que nadie recuerda, en The Stranglers coincidieron cuatro personalidades diferentes, cada una dispuesta a aportar su parte en la creación de un sonido característico.


The Stranglers

Cover of The Stranglers

Originarios de las calles de Guildford Hugh Cornwell era un músico interesado por el blues que llevaría a sus compañeros por derroteros pub rock durante los días de rodaje de la banda. Jet Black era músico de jazz antes de debutar como batería de los Stranglers y tanto Jean Jacques Burnel como Dave Greenfield contaban con la experiencia al bajo y los teclados de sus estudios clásicos y su servicio en el ejército. Independientemente de sus conocimientos, The Stranglers se formaron antes de la explosión punk del ‘77, lo cual les permitió hacer los deberes como banda antes de que empezara aquel jaleo.

A diferencia de grupos como The Jam, que aprendían casi a la par que grababan sus primeros discos, o Sex Pistols, que nunca llegaron a saber tocar, The Stranglers eran excelentes músicos, lo cual no es que estuviera precisamente bien visto por parte de la ortodoxia punk más cerril. El sonido de The Stranglers aglutina la pasión por el rock y garage clásico con propuestas más retorcidas, al estilo The Velvet Underground, atmosferas que remiten a Television y unos omnipresentes teclados herederos del Ray Manzareck menos desatado. La adaptación de esta propuesta al ritmo de los tiempos será la marca de la casa de un sonido único e identificable.

En 1976 The Stranglers ya estaban allí para abrir los conciertos en el desembarco británico de Patti Smith y Ramones. La influencia de estos artistas provoca el primer giro de la banda, que se traslada a Londres, donde grupos como The Clash o Sex Pistols iniciaban su andadura. Abrazando el espíritu punk, entran en estudio en 1977 para registrar "Rattus norvergicus", que incluye trallazos como “London lady” o “Peaches”. Siguieron con el incontestable "No more heroes", cuyo título era una respuesta sarcástica al entonces recién estrenado "Heroes" de David Bowie. “No more heroes” (1977) fue su segundo LP, el cual incluía el famoso y sensacional tema homónimo que Loquillo llegó a versionar adaptado al castellano en uno de sus discos y cuyo riff también fue calcado posteriormente por Elastica en su tema “Waking up”, lo que les provocó un pleito por plagio.



Ot
Cover of

Cover of Folie (Dig)

ro single destacado fue el estupendo corte velvetiano “Something better change” con su cara B "Straighten Out", fenomenal tema que fue excluído del álbum. Los Stranglers, con detenciones puntuales y líos judiciales por posesión de drogas y demás alborotos, grabaron tras sus dos primeros trabajos del 77 “Black and white” (1978), álbum más experimental que contenía sencillos como la cuasi ska “Nice’n’ Sleazy” o la palpitante “5 Minutes”. Era un álbum dividido en dos caras (la cara blanca "A" y la cara negra "B") muy bien diferenciadas entre si por el sonido que predominaba en cada una de ellas. Estos tres primeros álbumes recogen una de las mejores cosechas de singles del momento.

Otro single de ésta época que finalmente no fue incluído en su momento en el LP pero si en alguna de sus posteriores reediciones en CD, era una estupenda versión del tema de Burt Bacharach y Hal David “Walk on by”, que previamente habían interpretado entre otros muchos y muchas Dionne Warwick o Aretha Franklin. No obstante, The Stranglers nunca estuvieron dispuestos a permitir que la corriente dominante fagocitara su peculiar sonido, de modo que su música recibió no pocas acusaciones de ser demasiado profesional para las exigencias del momento. Censurados por la BBC (por el tema “Peaches”), criticados por grupos de feministas radicales que no entendían que la banda exhibiese coristas con los pechos al aire o ciertas faltas por parte de la banda con el público provocaron que bastantes actuaciones de The Stranglers de aquel periodo terminaran en disputas con presencia policial incluida.

La actitud cínica de Cornwell con todo lo que le rodeaba le granjeó fama de misántropo, pero la banda seguía a lo suyo. Tras el directo “Live (X-Cert)” (1978) el sonido y los textos del grupo adoptan posiciones mucho más pop o arty, claramente reflejadas en canciones como “The Duchess”. Este tema formaba parte de su siguiente trabajo “The Raven” (1979), editado a la vez que diferentes miembros de la banda alternan con proyectos en solitario y que probablemente sean culpables del relativo fracaso del conceptual y poco inspirado "The gospel acording to the meninblack" (1981). Su siguiente trabajo, el magnífico "La folie", vuelve a recuperar el pulso de unos Stranglers capaces de facturar perfectas lecciones musicales en pocos minutos.

Dreamtime (The Stranglers album)

Dreamtime (The Stranglers album) (Photo credit: Wikipedia)

“Non stop”, “Let me introduce you to the family” o “Golden brown”, con su bucle de clavicordio repetido hasta el hartazgo, son buenas muestras de ello, mientras que el sempiterno cinismo de Cornwell queda patente en títulos como “The man they love to hate”. The Stranglers continúan toda la década de los ochenta produciendo trabajos notables como "Feline", "Aural sculpture" o "Dreamtime", disco que incluye el pegadizo single “Always the sun” (uno de sus grandes hits). Éstos son una serie de álbumes donde la banda se mueve musicalmente en una línea pop rock de brillantes melodías y perfecta ejecución, sin duda los días del punk ya habían quedado atrás en el tiempo. Graban incluso una versión de “All day and all of the night”, el clásico de The Kinks, que inspiraría en buena parte el título de su siguiente trabajo en directo  “All live and all of the night” (1988).

Dos años más tarde publicaron “10” (1990), un LP que incluía junto a temas poco memorables una estupenda versión de "96 tears", el gran clásico de los garajeros Question Mark & The Mysterians. Un trabajo con el que despiden la década de los 80 y tras el que Hugh Cornwell abandona la banda para retomar su carrera en solitario, que había iniciado en 1979 con la grabación de "Nosferatu". Durante la década de los noventa la banda sufrirá altibajos que no afectarán demasiado al ritmo de su producción discográfica. "Stranglers in the night" (1992), "About time" (1995), "Written in red" (1997), "Coup de grace" (1998), "Norfolk Coast" (2004) y "Suite XVI" (2006) son el legado post Cornwell de una banda que ha sabido preservar su sonido pese a los cambios de formación. 

Sus actuaciones en directo han sido siempre bien recibidos por crítica y público gracias al buen puñado de clásicos que nos han ido regalando a lo largo de sus treinta años de carrera. The Stranglers han envejecido bien, como los buenos vinos, gracias a que buena parte de su discografía es fiel reflejo de una de las épocas más interesantes de la música británica. El sonido de los Stranglers puede ser el paradigma de los mejor de la música inglesa de la segunda mitad de la década de los setenta y la primera de los ochenta: empezaron en el pub-rock, hicieron punk -llegando a abrir conciertos en Londres para los Ramones o Patti Smith- y evolucionaron posteriormente hacia la new-wave. Estilísticamente afrontaron con bastante pericia y acierto los géneros más innovadores, durante más o menos diez años, pero la verdadera naturaleza de los de Guilford es punk. 

The Stranglers @ Big Band Cafe - Herouville-Sa...

The Stranglers @ Big Band Cafe - Herouville-Saint-Clair (Photo credit: Wikipedia)

La transgresión, las letras descarnadas y crudas y su actitud en contra de lo políticamente correcto desde el humor más ácido les sitúan en esa órbita. Todo era pura provocación -inteligente- que al pasar de los años parece casi inherente a la época. Su debut "Rattus Norvegius" (1976), llegó con expectación ya que la prensa de la época decía de ellos que a veces sonaban a los Doors, o a Television pero con sus propias señas de identidad. Al ábum, que llegó al número 4 de las listas de ventas británicas, le siguieron otros seis –el último de ellos fue "Feline" (1983)- que consiguieron colocarse varias semanas en el top 10 de ventas y en los que el grupo pasaba por todos los estilos siendo prácticamente siempre aplaudido por la crítica. Treinta años de carrera con mil y una reinvenciones sin perder nunca su esencia.
Comentarios (0)

Escribir comentario

  • STRANGLERS
  • HUGH CORNWELL
  • DAVID BOWIE
  • LOQUILLO
  • DOORS
  • RAMONES
  • PATTI SMITH
  • TELEVISION
Publicidad

Últimos comentarios