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Lunes, 23 Septiembre 2019 20:03

El NOC-Turno: El funambulista emocional pregunta 'Maestro: ¿Es amor esto que siente? ¿Es interés? ¿Qué es? Dímelo tú'

Escrito por  Publicado en ArtCEC , Siendo sinceros (Y además de verdad), Filosofía, Escritura, Espíritu CEC, El paraíso infierno de las emociones, Educación y Formación, Disparando a lo políticamente correcto y "NORMAL", Culturaencadena.com Informa, ArtCEC, Apoyo a Artistas, Algo en común

More than this... you know there's nothing

Te pregunté muy tímidamente... ¿Cómo sabes que es amor? ¿Cómo sabes que no es interés? Y tus ojos sonrieron suave y cariñosamente, como siempre que pregunto desde la total ignorante e infantil inocencia que me persigue a pesar de mi edad, de mis heridas y desengaños.

- Sabes que siempre me equivoco con estas apreciaciones. ¿Por qué confundo palabras y hechos? ¿Por qué creo en palabras a las que los hechos no avalan?

- Te equivocabas y creías. El tiempo verbal es importante.

- Me equivocaba, sí. Llevo una vida entera entrenando para detectar lo que me resulta tan evidente en situaciones externas y, en cambio, me ha sido tan complicado de leer en las mías propias. Todas las personas que se han cruzado en mi camino se han llevado un pedazo de mí, y he ido menguando hasta casi desaparecer. He sufrido una vampirización total y absoluta hasta (con)fundirme en el espejo. Muéstrame tú una vez más, maestro en el arte de amar, las diferencias entre amor y su opuesto (roma), que nos confunden y nos alejan de lo que realmente queremos y necesitamos para ser felices.

- En primer lugar, decirte que para ser feliz sólo te necesitas a ti mismo: completo, entero y alineado con tu naturaleza interna. Cuando puedas ser tú, cuando sepas quién eres, sabrás lo que necesitas y verás tu total independencia del exterior.
Ahora eres un ser completo: ahora que te aceptas y te respetas a ti mismo, ahora que te conoces y te quieres, puedes entender tus carencias y necesidades afectivas sin actuar en su nombre aún a sabiendas de que las tienes. Todos acarreamos el peso de los traumas que nos van ocurriendo en el transcurso de una vida, y debemos aprender a soltar lastre precisamente desde nuestro centro. Cuando somos nosotros mismos, cuando alcanzamos la independencia emocional, somos inquebrantables. En cambio, si nunca hemos aprendido a sentirnos libres, si jamás nos hemos tomado la molestia de comprendernos, de curarnos, de amarnos desde el respeto a nuestra persona, las pequeñas brechas acaban en abismos y corremos el serio peligro de caer en la ansiedad y depresión. En ese caso, seríamos víctimas de la infelicidad por toda una vida tirada por la borda tratando de ser quienes no somos, para satisfacer los deseos y frustraciones de aquellos que no han demostrado amor o preocupación real por nosotros.


- Dime tú, maestro, cómo puedo diferenciar:

  1. el que me quiere del que
  2. me quiere pero mal y del que
  3. no me quiere porque se quiere demasiado a sí mismo.

- Las diferencias son muy claras, y tú ya las sabes. Si me lo preguntas ya es porque algo en tu interior te dice que tú, como siempre, lo sabes todo. Tu instinto animal puede haberse adormecido y yacer alergado por el efecto del somnífero social pero, dentro de ti, tu conciencia plena de tu ser y de lo que te rodea, alimenta tu sabiduría e inteligencia. A tu pregunta tienes que contestarte tú mismo, sólo así puedes evolucionar. Yo te ayudaré cuando hayas agotado las palabras.

  • ¿Esa persona, se mueve hacia ti o siempre te desplazas tú hacia ella?

  • ¿Evita la confrontación en situaciones incómodas o, de lo contrario, te ofrece su mano para que sientas su compañía y apoyo en todo momento?

  • ¿Te pregunta sobre ti? No lo que has comido o hecho hoy, sino cómo te has sentido al comer o al hacer hoy.

  • ¿Te pregunta sobre tu plano emocional?

  • ¿Qué te cuenta su mirada? ¿Hay admiración y un brillo especial? ¿Se le iluminan sus ojos al verte?

  • ¿Sus manos se sienten atraídas como un imán por tu piel? 

  • Sin reparar en ello, ¿se sorprende acariciándote sólo para hacerte sentir amor?

  • ¿Te hace sentir frágil como un fino cristal a la vez que fuerte cual acero?

  • ¿Respeta tus decisiones aunque esté en desacuerdo con ellas?

  • ¿Te dice lo que esperas oir o, a pesar de todo, te da su sincera opinión argumentada aún pudiendo estar equivocada?

  • ¿Sus opiniones son emitidas desde tu plano emocional, respetando el momento en el que tu psique se encuentra?

  • ¿Desaparecen el tiempo, el espacio y la materia en su compañía?

  • En la intimidad... ¿Qué es lo que le importa? 

  • ¿Sigue preguntándote por ti? ¿Le importa cómo te sientes? ¿Y por qué le importa el cómo te sientes?

  • ¿Busca sintonizar realmente contigo? ¿Persigue la satisfacción de su ego? ¿Analiza el momento ideal para desaparecer tras la puerta?

  • ¿Los silencios se revelan como una nueva dimensión del lenguaje?

  • Cuando no estás con esa persona, ¿te sientes pleno?

  • ¿Disfrutas dando amor libre de apegos?

Amor es cuando alguien está por ti y en ti en todo momento. Esa persona quiere ser consciente de tu estado, asegurarse de que estás bien. Y si no lo estás, ayudarte. Es preocuparse por ti, y tener una sensibilidad especial por ti y todo lo tuyo: por tu momento vital que, con sumo cuidado, se ha ocupado de averiguar sin que tú lo percibieras. Ha observado tus gestos, tus muecas y el color del que se viste tu sonrisa. Habla el mismo idioma en el que hoy susurran tus ojos. Es consciente de ti, vive dentro de ti, siente dentro de ti, y trata de conjugar ambos ritmos para que la métrica se ajuste al poema que conformáis.
Te escucha activamente preguntándote por intimidades que incluso te pueden hacer sonrojar, puesto que le interesas más allá de los límites normales. Pero la calidez de su mirada te arropa con su admiración, ternura y total devoción. Su alma también se desnuda a la vez que la tuya. 

No trata de abrumarte con sus cantos de sirena, ni hacer sonar la melodía de la flauta de Hamelin.
No quiere protagonizar tu vida, sino ayudarte a ser actor principal.
Te da todo lo que tiene que, sin ser nada, lo es todo.

Te sientes seguro pero frágil. Estás en buenas manos, muy cuidado, y solo quiere tu bienestar y felicidad. 

En la intimidad te comunica una entrega total, y lo único que importa es lo que los silencios y las miradas lo comunican todo: el resto del cuerpo no importa, todo es un estado mental. Estamos configurados para dar y recibir amor. Estamos hechos de amor, y es lo único que a ambos os importa. Nada más que vosotros cabe en ese espacio infinito que compartíis. La única realidad es la devoción mútua que os tenéis, que a pesar de los años seguís admirados del otro ser. Nada os pertenece en esta comunión de profundas esencias.

No te puedo transcribir con palabras ni una ínfima parte del sentimiento de armonía que se tiene cuando se da y se recibe amor, pero como te dije antes de empezar, tú todo esto ya lo sabes porque cuando lo sientes no hay lugar para la duda.
La desconfianza es el síntoma de la ilusión. El tiempo saca a relucir los poemas de los trovadores que vinieron a encandilarte entonando sus fábulas, y de los que ya nada queda. 

Amor son los únicos momentos que hemos nacido para vivir, y los únicos realmente vividos... Porque "More than this, you know there's nothing..."