Jueves, 31 Marzo 2016 16:29

CEC entrevista a Jordi Ra y Nuria Martínez, que (re)presentan "L´estat de la felicitat" en Microteatre Barcelona.

Escrito por  Publicado en Teatro y Artes escénicas
 

CARRIE: Buenas tardes. Hoy nos acompaña el Inspector Goole, también redactor del área de teatro y artes escénicas de cultura en cadena.

Y en esta ocasión tenemos con nosotros a Jordi Ra, actor y dramaturgo y a Nuria Martínez, actriz, directora de teatro y profesora de teatro, que representan l Estat de la felicitat en Microteatre Barcelona, obra recomendada por CEC.

Estamos aquí para charlar un poco sobre teatro y concretamente charlar sobre esta moda que ya hace años que se ve muchísimo y que son los microteatros. Aquellas piececitas cortas representadas en espacios reducidos. Vosotros estáis haciendo ahora una obra verdad?

JR: Sí, estamos en Microteatro Barcelona, haciendo una obra escrita por mí y dirigida por Nuria que se llama l’Estat de la felicitat. Dentro de este mundillo de microteatros en Barcelona esta sala es entre comillas la reina porque es el único sitio que programa durante todo el mes. Luego hay muchos sitios, pequeños locales, que está más de moda hacer teatro más de proximidad. Y en esto pequeños locales también se hacen obras de microteatro. Pero no se programa de forma seguida como aquí.

NU: Es una moda bastante generalizada: el hacerlo todo rápido y todo fast. Pero es muy interesante  por varios motivos.  Es un reto concentrar todo en 15 minutos y contar una historia bien contada y el verlo pues tiene el extra de poder ver a los actores tan cerca. Realmente ellos interpretan como para cine, porque el teatro tiene su técnica normalmente para que llegue a la segunda fila. Pero aquí tienes que actuar de una forma muy natural porque el público lo tienes a dos metros.  También así tienes teatro a un precio mucho más reducido porque ese también es un problema y más ahora con el 21% de iva.

CA: A mí me salía pensar que este tipo de teatro también se crea por la dificultad de ganarse la vida en el sector. Y así pues claro repitiendo pases tenéis la posibilidad que haya más público y de alguna manera se amortiza más el trabajo hecho.

NU: Sí, está claro

JR: Yo creo que también para el público es más accesible pagar cuatro euros y estar 15 minutos que ir a un teatro convencional y que tengas que pagar 12 o 15 o 20 euros por ver una obra. Si te gusta el teatro es una buena forma de poder ver una buena historia, comprimida en este caso, pero historia al fin y al cabo. Además, en Microteatro tienen un espacio muy chulo porque lo tienen planteado como si fuera un multicines. Tienen 5 salas y hay sesiones de tardes y de noches. Y allí, pues puedes ir a tomar algo y si quieres ver una sala o dos o lo que sea. Pasar la tarde allí viendo teatro.

IG: A mí me da la sensación que el micro teatro ha ayudado a diversificar el riesgo, tanto fuera como dentro del escenario. En el sentido de que el compromiso del espectador es menor. A veces, en una obra grande, en un teatro grande, la sensación de coste beneficio puede ser poco satisfactoria y en cambio en el microteatro permite al espectador con una inversión pequeña, probar muchas realidades o ficciones, en un corto periodo de tiempo. Y por otro lado, da la sensación que también a todos vosotros a los actores, directores, dramaturgos os otorga esa capacidad de seguir girando la rueda de la creación, sin tener que invertir una cantidad de tiempo ingente.

NU: Bueno, a mí me gustaría decir, que el hecho de que sean 15 minutos no quiere decir que sea proporcional al esfuerzo que se hace. No es proporcional el minutage de la obra con el trabajo realizado detrás. Porque un dramaturgo, supongo que Jordi lo sabrá mejor,  dedica bastante tiempo para reajustar la obra y que funcione, el ritmo y otras cosas… son muchas cosas a tener en cuenta. A veces, puede dedicar más tiempo que a hacer una obra larga. Yo no soy dramaturga, así que no puedo decir mucho, pero si me parece que hay un trabajo de comprimir ideas de una manera efectiva y hay mucho trabajo detrás. Obviamente son 15 minutos no es como ensayar una obra larga pero sí que me gustaría decir que hay un trabajo bastante grande detrás. Hay mucho curro.

CA: Igualmente,  puede ser que el dramaturgo tenga mucha más presión porque tiene que hacer muchas cosas en 15 minutos. Y es cierto que hay mucho microteatro en Barcelona , pero para que un microteatro sea bueno pues a veces es difícil.

JR: El peligro del microteatro es que acabe siendo una escena de una obra y que bueno, sea divertida, pero que no pase más de ahí. A mí, particularmente me gustan más las obras que tengan una historia. Intento cuando escribo que tenga un desarrollo, que tenga acción y que tenga de todo, como en una obra larga. Es eso que decía él. Tú puedes ver una obra, que si te gusta, que te lo has pasado bien, pues bien, si no pues bueno… son quince minutos. (Ríe) Te vas a casa y no tienes el riesgo de tragarte un tostón que no te está gustando.

CA: Sí y además, hoy en día, con la falta de compromiso que hay para ciertas cosas y, especialmente con las artes escénicas… Y aparte de esto, también tienes eso de que, si quieres, te puedes tomar la cerveza mientras lo ves, con lo cual siempre lo hace todo más ameno.

JR: Además, siempre va bien porque contra más cerveza beba el público, más se ríen luego.

CA: Yo tengo la sensación, corregidme si me equivoco, que desde que se creó el microteatro en Barcelona, al estar 5 obras en un mismo espacio, la reunión de artistas, de actores, de dramaturgos  se ha convertido en algo que es muy habitual. Ya se generaba esa red en las escuelas, pero claro pero ahora cada mes están saliendo nuevas obras y cada mes está llegando gente nueva que conocer. Para mí, es muy positivo todo ese renacer de los artistas barceloneses, que empieza a formarse mediante estas redes. La unión hace la fuerza y eso está muy bien. Decidme que os parece a vosotros?

NU: Yo creo que sí.  Realmente estás compartiendo un espacio con mucha gente diferente. Vienen a ver tus obras, las comentan, vas a verlas tú, haces neetworking, sin duda. Gente que te gusta y que te da ideas y eso siempre es positiva. Claro, estamos todos en la misma situación y se crea un compañerismo muy bonito.

IG: Yo quería recoger un hilo que hemos abierto antes, tanto como directora, como dramaturgo, habéis hecho hincapié en el esfuerzo que supone condensar una historia en 15 minutos. Ahora, quería enfocarme en el punto de vista del actor. ¿Cómo se enfoca esa condensación desde el punto de vista del actor, Jordi, a diferencia de una obra convencional que tiene un recorrido del personaje mucho más largo? ¿Qué implicaciones tiene eso para ti?

JR: Bueno yo creo que es un poco lo mismo, quiero decir la duración de la obra para el actor le da un poco igual. El personaje tiene unas motivaciones, un objetivo en la obra, que quiere realizar y no sabe si lo va a hacer en 15 minutos o en una hora y media. Esto ya está escrito para que pase de esta manera. Yo particularmente creo que, a nivel de actuación, no tiene que preocuparte ese aspecto.

NU: Quizá sí que hay una cosa que a nivel actoral es diferente. Es que es más como el cine. Te llaman para una escena que tiene un plano y tienes poco tiempo para concentrarte y poner toda la carne en el asador. No puedes, como una obra de teatro más larga,  empezar un poco bajo de energía porque luego al minuto 10 ya subirás. Es que aquí, a los diez minutos, ya se acaba. Sí que es cierto que hay una concentración de energía desde el principio y un entrar concentrado, porque si no la gente se perdería la mitad de la obra. Y eso sí que es un poco más como en el cine.

JR: Y luego también, hay otra cosa. Al tener el público tan cerca, hace que también sea la actuación un poco diferente que en el teatro convencional, en el que hay una distancia con el público.

CA: Oye… decidme una cosa. Dicen las malas lenguas que para que una obra de microteatro funcione, tiene que haber dos giros.

NU: Pues yo creo que es como todo. Sí que estaría bien que en 15 minutos te la cuelen dos veces, pero creo que es como todo. Yo he visto microteatros poéticos muy bonitos que realmente tampoco pasa mucho. Es un cúmulo de elementos.

CA: A mí, particularmente, cuando hay más de tres giros ya no me gusta mucho. Porque cuando ya conoces un poco de este tipo de teatro, es muy difícil que te sorprendan tres veces. Ya hay cosas que te las esperas. Los actores tienen que estar muy bien, el guión, la dirección tiene que ser muy buena para que no se haga a veces predecible. Yo creo que una vez es totalmente necesaria porque si no, no sería mucho el género. Más… no lo sé.

JR: Es que tiene que haber un poco de sorpresa. Si no, puede pasar eso que se quede solo en una escena. Yo también he escrito varias con varios números de giros.  Yo en la primera obra que hice tenía no tres, yo creo que cuatro o cinco giros. Pero en esta en L’Estat de la felicitat… ¿cuantos giros tenemos Nuria?

CA: No, no lo digáis, no lo digáis.

NU: Ahh es sorpresa. Hay que ir a verla.

CA: Vamos entonces, a hablar de L’Estat de la Felicitat. El inspector Googe ha estado con ellos los ha visto. ¿Qué les preguntamos?

IG: Lo primero que me gustaría preguntar al dramaturgo es que en teoría nos presentas un mundo distópico,  ambientado en un futuro de cierta ciencia ficción. No vamos a desvelar nada así que no entraremos en detalles pero… ¿cuáles crees que son los temas universales que con  esta obra quieres rodear?

JR: Mira, básicamente, la idea de esta obra surge porque el año pasado, hubo una noticia que decía, que un comité de 20 premios nobles se habían reunido y habían predicho que estábamos a dos minutos de la apocalipsis, por temas de calientamiento global y  etc. Pues yo, me planteé: Vale. Si esto realmente importara algo, y los gobiernos y las personas se pusieran  manos a la obra para arreglarlo… ¿qué se podría hacer? Pues imagina. En este mundo utópico, se han conseguido el 100% de los deseos que se han preguntado. Y explico esto porque para mí, la temática principal y la reflexión principal, es: si se te cumplieran el 100% de los deseos que tienes ahora… ¿serias realmente feliz? Pues eso, pasan 100 años y se han cumplido todos los deseos. La gente vive como quería vivir. Pues eso… sería un poco lo que dice el refrán cuidado con lo que deseas que se puede cumplir.

CA: ¿Cómo ha sido para ti la dirección de este texto, Nuria? ¿Cómo te lo ofrece Jordi?

NU: Nos conocemos en el FastTeatre con la compañía de teatro a la que pertenezco que se llama Entropel.  El micro teatro nos unió. Me propuso dirigirla el texto que me pareció muy bueno, muy divertido. Y nada me tiré a la piscina. Y nada ha sido muy interesante. A mí, siempre me preguntan: ¿qué es más difícil, la comedia o el drama? Hacer reír es muy difícil. Es una cosa muy técnica. A ellos les metí bastante caña con el ritmo, con la energía. El que controla la comedia controla el tiempo. Era muy consciente de ello pero la verdad es que los actores tanto Jordi como Esther, fueron muy rápidos a por el tema y bueno poco a poco pudimos  ir sacando sutilezas.

CA: Entonces tenemos una comedia hasta el 3. De jueves a domingo por la tarde en diferentes horarios.

JR: Sí.

CA: Esto es en microteatro. ¿Cuatro eurillos son?

JR: Efectivamente

CA: Dos euros más de la cerveza. Así que tenemos 6 euros cerveza y entrada.

NU: También con la entrada te hacen descuento en la barra.

CA: Muy importante el descuento en la bebida, pero sobretodo muy importante que sigamos yendo al teatro en especial a ver estas pequeñas iniciativas. Muchas gracias. Veinte minutos de debate, un poco más que un microteatro. (ríen) Gracias por estar aquí a todos.


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