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Lo tiene todo: a los que busquen reflexión y aprendizaje, lo tendrán a raudales. A los que sean de aquellas personas que necesitan que en una ficción siempre "pasen cosas", OZ no tiene problemas en dárselo sin bajar ni una centésima del 10, que es la nota que por calidad merece esta serie. Tampoco hay limitación en cuanto a temas, así que encontrarás el tuyo en los diversos capítulos de los que consta la serie, divididos en 6 temporadas de 8 cada una, exceptuando la cuarta, que dispone de 16, para nuestra suerte y alegría. OZ narra la vida dentro de una prisión de máxima seguridad llamada Oswald State Correctional Facility, donde el nivel cuatro es llamado Emerald City, que a la vez es una referencia cultural encadenada puesto que ahí vivía el famoso Mago de Oz. Pero nada que ver con cuentos infantiles: aquí los temas mostrados son profundos, adultos e incluso duros para algunas personas, a las que ya pido con antelación que se abran a descubrir un producto tan interesante como éste, que nos llegó de nuevo de la mano de la HBO. Ante todo, hay que deshacerse de todos los clichés que el cine ha impuesto a las películas carcelarias. Que nadie vaya predispuesto a nada, porque este es un nuevo concepto de drama dentro de una prisión de máxima seguridad. Realista en su justa medida, los personajes de OZ no son más que un microcosmos de nuestra sociedad, la que anda libre por la calle. Mismos conflictos raciales y sociales, mismos defectos y virtudes humanas, misma corrupción que en la calle, e incluso las mismas mentiras que, a la postre, y por gracia de unos guionistas inspiradísimos, dan un giro para conseguir relatarnos esas verdades que buscamos en las series. La serie está integrada por muchísimos personajes de los más diversos perfiles psicológicos. Pero no te encariñes con ninguno de ellos, puesto que OZ no tiene reparos en prescindir de la mayoría de ellos cuando ya hemos llegado a un punto de la trama en que, por razones justificadas y siempre buscando la reflexión y la veracidad, desaparecen. El ingreso en prisión es constante y así, en cada capítulo, recibiremos nuevos inquilinos de este microcosmos en el que si sobrevives, ya puedes estar contento. Cada personaje nuevo será convenientemente presentado por Augustus Hill, al que interpreta desde una silla de ruedas el Michael de Lost-Perdidos, que además es quien se encarga en cada capítulo de hacer unos breves apuntes sobre algún tema de la historia de la Humanidad que conectará con la sinopsis de lo que estemos viendo. Brillante, como toda la serie, genial...
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