LA LLAMADA
Aquel día se sentía extraña, el uniforme se ceñía a su cuerpo más de lo habitual, apretando su carne, sus articulaciones, esa especie de opresión que deben sentir los animales embalsamados en papel transparente, al vacío, sin un mínimo interstício de aire, lo sentirían si no estuvieran muertos, claro... Esa mañana el gris azulado que impregnaba hasta el último milímetro de su indumentaria lucía más oscuro, casi negro.
Todo acaecía a su ritmo cotidiano, como si la actividad y los movimientos de todo el mundo formaran parte del intrincado mecanismo de un perfecto reloj suizo. Las puertas del tren se deslizaron al unísono y la gente que aguardaba ese momento se precipitó en su interior rápidamente, sin producirse no obstante ni el más mínimo roce o empujón entre la multitud. Cada cual ocupó su asiento. La chica del uniforme verde se sentó en su cubículo habitual y adoptó, nada más rozar la sintética superfície del asiento, su postura acostumbrada. En cuestión de segundos los pasajeros se habían distribuído en sus respectivas cabinas. Las paredes y las puertas de acceso de las pulcras celdas relucían más cristalinas que nunca, y sus habitantes parecían más ajenos a lo que sucedía a su alrededor de lo que la chica del uniforme azul podía recordar. Sus expresiones pétreas y sus miradas perdidas se dirigían hacía un mismo punto espacial, al frente y profundo, muy profundo, hacia un abismo sin fin, hacia una nada que lo impregnaba todo más allá de la materia, más allá de los objetos, de su volumen y magnitud…
Pero ella estaba inquieta, incómoda y sudorosa como quien se despierta bruscamente de una opresiva pesadilla sintiendo todavía como el terror y la incertidumbre recorrían sus nervios, sus células, sus visceras y entrañas, incapaz de distinguir si estaba todavía soñando o si había alcanzado por fin el estado de vigilia. Todo le resultaba extraño a su alrededor, pero a la vez enormemente familiar.
La máquina lectora se detuvo a tres centímetros de su cara y la despertó súbitamente de esa rara ensoñación que la había poseído desde que entró en el tren. El ingenio emitió la luz escaneadora que barrió sus ojos de izquierda a derecha y al acabar la operación se dirigió rauda y veloz hacia el siguiente pasajero.
Continuará…
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Saludos calurosos, Marian, y lo dicho: estamos en contra de cualquier maltrato animal, y de perso...
Con el caso de youtube si a alguien más le sale esa barrita me gustaría saberlo, ya que solo hay ...
Pues no tengas la más mínima duda, escribe sigue escribiendo porque el tema lo merece. Suelo int...
Adherido como firmante, Notengo... Y gracias a todos por comentar este tema, que hoy sigue dando ...
Además de adherirme a los firmantes del artículo cómo uno más, incidir en la información interesa...
Demagogia porque hablas de otras cosas cuando se esta tratando esta. Y por que no te importa la r...
estas totalmente equivocada Potente, demagojia y de la grande la haces tu con decir una cosa que ...
Bueno, associated, creo que dejas muy claro que no te gusta esta decision. tu lo has dicho: el ...
el debate es :toros si o toros no,¿que pinta la politica en esto?claro es que a muchos les impor...
La verdad es que os escribo desde la España central, y es dificil no tener un prejuicio absoluto ...
Excelente comentario, Mr Big. Argumentado, tranquilo y explicativo, como intenta serlo el artícul...
La relación construida después de la transición entre Catalunya y España se viene abajo. La utili...
¿pero rene?, los medios nos hablan y hacen referencia muy amenudo sobre intelectuales y artistas ...
rene a decidido contestarse a si mismo, al fin y al cabo todos estamos tan ocupados con nuestra g...
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