Martes, 05 Marzo 2013 19:17

Psicología para amiguetes. Capítulo 1. Hoy, "Coaching: los gurús del optimismo"

Escrito por  Publicado en Psicología para amiguetes
Optimista o pesimista?

Optimista o pesimista? (Photo credit: Apallalu)

Optimistas hay muchos, y luego están los campeones del optimismo, o sea "los COACH".

'Los coach' son esa especie de gurús del optimismo que, para ganarse la vida, venden o trafican con esta positividad de empresa en empresa, de libro en libro, de charla en charla. Sí, los COACH son algo así como los GURUS DEL BUEN ROLLITO DE LA SOCIEDAD OPULENTA.

Unos gurús que grandes empresas y multinacionales contratan para que enseñen y adiestren a los diferentes miembros y trabajadores de las mismas en el arte de las actitudes positivas ante la vida.

Sí, los Coach son esos tipos listos que se dedican a vender humo, humo, porque el optimismo es igual que el humo, y el humo al igual que el fumar  no es más que una simple actitud.

Además, hacen muy bien en venderlo y les aplaudo por ello, ¡qué coño!... ¿No se vende ya en este mundo hasta la dignidad?.


Coach E. and the Boys

Coach E. and the Boys (Photo credit: Dave Kleinschmidt)

Los COACH, como están de moda, son contratados hoy en día como churros por las direcciones de recursos humanos de las empresas más punteras y boyantes que haya, desde forrados clubs de fútbol a empresas tecnológicas de ingeniería científica, o empresas de cualquier otro sector que se os pase por la cabeza: todas -o casi todas-, tienen en su nómina un buen dinerito reservado para estos gurús del optimismo y sus ''enseñanzas'' vitales.

Este hecho innegable del por qué de contratar coach obviamente tiene un sentido. La lectura que yo hago es la siguiente:

''¡¡ Somos una magnifica multinacional de última generación, con grandes científicos, personas en la vanguardia de los avances del mundo de la empresa, de las finanzas, de la ciencia, del marketing, de la creatividad !! Pero como somos tontos del culo y a nuestros 30, 40, 50 o 60 años no tenemos aún ni puta idea de cómo vivir y no entendemos ni la primera lección de la vida, cosas tan básicas que los niños chicos aprenden por sí mismos, por esta razón os vamos a poner un profesor que os instruya y adiestre en temas de la vida, y veréis como así no sólo vais a mejorar la productividad, sino que incluso veréis como sois mucho más felices y optimistas de lo que actualmente sois...".


 

English: optimistic logo

English: optimistic logo (Photo credit: Wikipedia)

Y yo me pregunto: ¿Pero a qué mundo ridículo hemos llegado en la decadente sociedad de la opulencia? Por que os digo una cosa, esto sólo ocurre en una sociedad absolutamente ridícula como la nuestra, tan aburguesada y adormilada que ha perdido absolutamente el norte de la sensatez, y no sólo el norte, sino la mismísima brújula interior que nos dicta cómo vivir.

 

¿Vosotros creéis que esto tendría el menor sentido en cualquiera de los países menos opulentos, como por ejempo Mali ,Marruecos,Senegal, Nepal , Indonesia, o cualquier otro parecido? ¿Os imagináis a estos gurús del optimismo dando charlas de asertividad y actitudes positivas en las empresas a los sufridos y optimistas ciudadanos de estos países? Ni de coña: les podrás enseñar muchas cosas, pero a ser optimista no creo que lo necesiten.

Los coach o gurús de las actitudes positivas se caracterizan por ser muy modernos, almenos por los que he podido escuchar y leer al respecto: lo que me causan es una mezcla entre náusea, perplejidad e indignación.

- Náusea, por la enorme cantidad de inexactitudes y falsas verdades en que basan sus argumentos.

- Indignación, por algunas de sus osadísimas afirmaciones argumentales.

- Y perplejidad, por la cantidad de tonterías que les he oído decir.

El tema es que un coach, y tiene que ser así, en el fondo no es más -y sobre todo-, que un tipo con mucho morro, con un alto grado de inteligencia emocional y psicológico en lo más básico, con buen nivel de cultura social, obviamente un buen comunicador y, por supuesto, un excelente orador: o sea, alguien con unas grandes dotes de actor.

La cuestión es que estos nuevos sabios, criaturas nacidas en la opulenta y decadente sociedad capitalista, tienen a menudo la desfachatez de meter en una olla exprés tal mezcla de ingredientes de diferentes aspectos de la vida, que una vez cocinado todo junto les sale un puré de esos que no lo tragan ni los niños chicos. Como el cocinado lo hacen tan gracioso y entretenido, al final acaba siendo una tomatina de agradable paladar para niños grandes, o sea, para las inmaduras personas mayores, porque ni los niños se tragarían tales consejitos.

Que conste en acta que son muy respetados, hoy en día en esta sociedad que nos toca sufrir, pero a mi me causan risa y sobre todo, escuchándoles,  una extraña y decidida perplejidad: supongo que esto será por mi genética filosófica, acostumbrada a intentar analizar y racionalizarlo todo, pero... ¿quién sabe? Puede que incluso yo algún día acabe también convirtiéndome en uno de estos COACH o gurús del optimismo, sobre todo si siguen pagando tan bien.

Emilio Duró - Palma de Mallorca

Emilio Duró - Palma de Mallorca (Photo credit: sukiweb)

Aun así, hay alguno de estos gurús del optimismo al que respeto y que además me cae muy bien: es el caso, del famosísimo Don EMILIO DURO, un tipo entrañable, cuyo trabajo realiza con una actitud honrada (nada de moderneo barato, como otros que oído o leído), y que en parte sabe bastante bien lo que se dice y del que quiero destacar que, sobre todo, lo que sabe, lo explica muy bien, pues aplica en sus charlas justo el principio que pretende enseñar, o sea, la ACTITUD como APRENDIZAJE, como forma por encima de las cosas o actos que uno haga o deje de hacer.

 Sí, este hombre hace muy bien su trabajo, y no es lo que te cuenta, sino cómo te lo cuenta, algo fundamental y absolutamente filosófico, que viene a ser algo así como eso que por ejemplo, decía Georges Brassen de que lo importante no es el contenido de las palabras sino cómo se envuelvan y se expresen: eso mismo es el optimismo.

Emilio Duró lo hace y enseña muy bien, pero claro, para un filósofo quisquilloso y cojonero como yo, que le saca punta a todo sucede que, a parte de alegrarme el rato con su actitud optimista, no puedo tampoco dejar de analizar sus consejitos o cambios de vida que insta a sus escuchantes, entonces ya sí me parecen una chorradilla, con poca base.

 

Emilio Duró - Palma de Mallorca

Emilio Duró - Palma de Mallorca (Photo credit: sukiweb)

"¡Haga usted deporte todos los días! ¡tome antioxidantes! ¡piense en positivo!", acostumbra a decir a la gente en alusión a la enorme retahíla en la que basa un poco su filosofía optimista de la vida, en la que afirma que "como vivimos cada vez más años, no estamos preparados para ello, y el cuerpo y la mente va contra nosotros, por lo que debemos luchar contra esto y mantenerlos sanos a base de hacer deporte y ejercicio físico diario.

 

¡Joder!, no voy a entrar en detalle, pero dar este consejito de manera genérica y no en particular, es un poco ridículo, pues os aseguro una cosa: que el deportista o el que hace ejercicio físico a diario, ni es más feliz que el que no hace ejercicio, ni más inteligente, ni mejor persona, ni vive más años, ni no sé cuantas cosas más: es más, si un individuo se pone a hacer ejercicio después de no haberlo hecho durante 50 años, a lo mejor acaba en silla de ruedas o simplemente acaba siendo un pobre individuo cansado y dolorido lleno de agujetas que busca la utopía de vivir cuantos más años mejor, aunque sea de la peor manera posible, o sea, dolorido de dolores musculares o agujetas. Porque una cosa es hacer deporte, y otra bien distinta practicar el deporte de vivir, osea, estar sano, alegre y activo.


 

Emilio Duró - Palma de Mallorca

Emilio Duró - Palma de Mallorca (Photo credit: sukiweb)

También aboga por engullir suplementos y antioxidantes a mansalva si queremos vivir muchos años, para que así se reduzca el proceso de oxidación de las células, retrasándose así (supuestamente) el envejecimiento, pero no sé, de momento -y que yo sepa- el hacerse mayor tiene estas cosas... ¡y no pasa nada !.

Otro argumento más de la filosofía del buen rollito, es lo de la física cuántica, y aunque esto tiene cosas muy interesantes, tampoco es como para creerse el ''cuento de los tres cerditos''.

De todas maneras, yo pido un aplauso para don EMILIO DURO, un gran optimista y difusor de todo esto como ningún otro, y si algún día estoy triste y necesito darme un homenaje de optimismo, prometo que me pondré sin duda uno de esos fabulosos vídeos de sus charlas que pululan por la red, y esté de acuerdo o no con sus argumentos, lo que sí es seguro es que pasaré un rato super agradable y divertido viéndolo, cosa que ya sube bastante la moral y la autoestima.

Por ultimo, señalar que no es malo que estas pobres y honradas criaturas llamadas COACH existan; lo triste es que, a ciertas alturas de la vida, aún creamos y necesitemos que nos sigan contando cuentos, cuentos que contienen cosas tan básicas como las que nos contaban nuestras madres a pie de cama cuando eramos pequeños...

Esta nueva sección de CEC admite preguntas del lector, desde aquellas cuestiones que te haya provocado la lectura de este texto, hasta cualquier pregunta sobre cualquier aspecto de la vida o de la psicología que te importe e interese
Nuestro filósofo (y ahora también psicólogo) de cabecera, el maestro René, te contestará con un artículo personalizado.
ENVIANOS TU MENSAJE A ESTE BUZON. TE CONTESTAREMOS CON UN ARTICULO PERSONALIZADO.


Comentarios (0)

Escribir comentario

Publicidad
Publicidad

Calendario de Series de CEC LÍDER en google: ¡el calendario con más fechas!

Con FECHAS en PRIMICIA y en EXCLUSIVA de nuestro equipo

¡Todas las fechas de estreno, parón, regreso y finales de series CLICKANDO AQUÍ!

CEC recomienda "Los Sarmientos de la vida", la nueva novela de nuestro colaborador Javier Sedano y Editorial Maluma

En las batallas épicas del bien contra el mal, las legiones de luz siempre han cumplido la misión de proteger a la humanidad, del peligro de las sombras...

¡Ya a la venta en la página web de la Editorial Maluma!

Últimos comentarios